16 fotos y sin pantalla: Así era hacer fotos con Apple en los 90

,
Así era hacer fotos con Apple en los 90

Hoy en día podemos sacar decenas de fotografías con el iPhone, revisarlas al instante y elegir la mejor en tan solo segundos. Con lo cual, nuestras bibliotecas de fotos ascienden a miles y miles. En 1995, sin embargo, la Apple QuickTake 150 almacenaba únicamente 16 imágenes a su máxima resolución y confiaba la composición a un visor óptico. Ver cómo funcionaba entonces nos da una idea de cuánto ha avanzado la fotografía digital.

QuickTake 150: una cámara digital para estrenar una nueva era

Apple había presentado la QuickTake 100 en 1994 y, algo más de un año después, llegó la QuickTake 150. Ambos modelos eran casi idénticos, pero la segunda incorporaba una lente acoplable para fotografiar a unos 25 centímetros. Era una solución sencilla y muy ingeniosa para poder acercarse al sujeto en una cámara de enfoque fijo —la pieza ajustaba también el campo de visión del visor—.

Según nos explica Christopher Phin de MacWorld de su experiencia con esta cámara, toda la cuestión giraba alrededor de un visor que atravesaba el cuerpo como un pequeño túnel. La pantalla LCD trasera mostraba el número de fotografías realizadas, las exposiciones disponibles y la resolución elegida. Y la revisión de las imágenes se podía hacer al conectarla posteriormente al Mac, un proceso sorprendentemente rápido y moderno para la época.

Solo 16 oportunidades para conseguir la imagen

En calidad alta, la QuickTake 150 capturaba imágenes de 640 × 480 píxeles (apenas 0.3 megapíxeles frente a los 24 o 48 megapíxeles de los iPhone actuales) y guardaba 16 fotografías. Al elegir 320 × 240 píxeles, la capacidad crecía hasta 32. Con lo cual, cada pulsación del disparador obligaba a pensar primero en el encuadre, porque, además, la memoria solo permitía borrar el conjunto completo. La selección individual solo se podía hacer desde el Mac.

Muy distinto a como hoy en día podemos tomar ráfagas de fotos con el iPhone y escoger después el instante exacto que nos gusta más. Con la QuickTake, cada toma debía recibir toda la atención. Aunque, bien visto, esta limitación también se convertía en una parte creativa de la experiencia, animando a la persona a observar la luz, la posición y la composición antes de disparar.

El comienzo de la cámara que llevamos siempre encima

Pese a tener más de tres décadas, la QuickTake 150 todavía puede utilizarse con sorprendente facilidad. Funcionaba con tres pilas AA, de modo que basta con colocar un juego nuevo para volver a fotografiar casi como en 1995. Sus imágenes muestran colores discretos, algo de ruido y un rango dinámico limitado, pero mantienen una calidad muy digna cuando se visualizan al tamaño adecuado.

Aquella limitación de 16 fotografías contrasta con las miles de imágenes que hoy acumulamos en el iPhone. Este enorme salto también ha creado una necesidad nueva: mantener la fototeca organizada, eliminar las imágenes duplicadas, ordenar álbumes y encontrar con facilidad las fotografías que realmente queremos conservar, entre otros. En Hanaringo somos especialistas en Apple y ofrecemos formaciones y asistencia técnica personalizadas para particulares y empresas, por teléfono y mediante acceso remoto cuando el caso lo requiere, así que podemos ayudarte a poner orden en tu biblioteca de Fotos y mucho más.

Desde aquellas 16 fotografías de la QuickTake, Apple ha convertido el iPhone en nuestra cámara cotidiana, con funciones para mejorar nuestras fotos y guiños históricos como el sonido del obturador de la app Cámara. Pero la QuickTake hizo realidad una idea que entonces parecía casi mágica: capturar una imagen y verla en el Mac apenas unos minutos después.

En Hanaringo | Antes de Toy Story, Steve Jobs celebró un pequeño Óscar que cambió para siempre el futuro de Pixar