Clarus, la vaca-perro que vivió durante años escondida dentro del Macintosh

,
Clarus, la vaca-perro que vivió durante años escondida dentro del Macintosh

Apple ha creado algunos de los iconos más icónicos, valga la redundancia, dentro de la informática. Ya desde los primeros ordenadores: la papelera, el Mac sonriente, el símbolo de la tecla "Comando" o el pequeño reloj que aparecía mientras el ordenador estaba pensando. Estos símbolos consiguieron explicar funciones complejas con solo unos cuantos píxeles. Pero entre todos ellos hubo una criatura especialmente extraña que terminó convirtiéndose en una de las mascotas más queridas de Apple de la época. Hablemos de Clarus.

Todo empezó con una letra de la fuente Cairo

Clarus nació en 1983 mientras Susan Kare trabajaba en los gráficos del Macintosh original. Esta diseñadora creó Cairo, una tipografía formada por pequeños dibujos que se podían insertar como si fueran letras. Digamos que era algo así como una colección de emojis, aunque faltaban muchos años para que empezáramos a llamarlos así.

Cada tecla escondía una figura. Y detrás de la letra «z» había un pequeño perro moteado. Era un dibujo sencillo, simpático y construido con los mismos diminutos cuadrados que daban personalidad a todo el Macintosh. Tenía patas, cola, manchas y una expresión difícil de describir. En aquel momento no tenía nombre ni historia. Era simplemente uno de los muchos dibujos de Cairo.

De hecho, Susan Kare también participó en otros símbolos de aquella época, incluida la bandera pirata que ondeó sobre el edificio del equipo Macintosh. Su trabajo consiguió que un ordenador, algo que hasta entonces podía parecer serio y complicado, se sintiera más humano y cercano.

De una fuente a la ventana de impresión

El pequeño animal podría haberse quedado para siempre dentro de Cairo, pero le encontraron un trabajo inesperado. Resulta que Apple necesitaba una imagen para mostrar la orientación y el tamaño de la página en las opciones de impresión de la LaserWriter. Y este perrito era perfecto para la labor.

Su cuerpo permitía ver fácilmente si la página estaba en posición vertical, horizontal, invertida o ampliada. Con una sola imagen, se podía explicaba algo que habría requerido varias líneas de texto.

Fue así como el animalito empezó a aparecer en la ventana de configuración de página. Y si queremos recordar cómo eran aquellas interfaces podemos probar y jugar con varios sistemas clásicos del Mac desde este página web, donde podemos viajar en el tiempo y probar los sistemas más antiguos creados por Apple.

Clarus: ¿Un Perro o una Vaca?

Pero cuanto más aparecía el animal por el sistema, más evidente se hacía un pequeño problema: ¿aquello era realmente un perro?

Con el tiempo, el dibujo original fue modificándose. Y para algunos eso era evidentemente un perro. Pero para otros, parecía una vaca con manchas y pequeños cuernos.

Al parecer, en octubre de 1987, el ingeniero de Apple Mark Harlan empezó a preguntarle a su compañero Scott Zimmerman qué narices era aquella criatura. La historia nos cuenta que en una conversación uno empezó a decir «¡Perro!», el otro respondió «¡Vaca!», uno decía «¡Perro!», el otro respondía «¡Vaca!»… y así podrían haber continuado eternamente.

Lo que dicen que sucedió fue que Zimmerman, rindiéndose, terminó la discusión decidiendo: «Son las dos cosas, ¿vale? Es una dogcow (vaca-perro). Ahora, ¿puedes salir de mi despacho?». Y así nació esta nueva especie dentro del Mac.

Clarus habla, y lo hace diciendo «Moof!»

La broma no terminó ahí. Mark Harlan observó que si aquello era mitad perro y mitad vaca, no tenía demasiado sentido que ladrase, ni tampoco que mugiese. ¿Solución? Mezclaron ambos mundos en una sola palabra: «Moof!» (de Moo y Woof). Así fue como ese criatura dio vida a una nueva especie animal y a un nuevo tipo de ruido.

En abril de 1989, Harlan escribió la nota técnica número 31 para responder, con mucho humor, a todas las preguntas sobre el animal. En ella quedó establecido que se llamaba Clarus y explicaba, entre otros, que era bidimensional y que podía esconderse colocándose de perfil.

La nota técnica original sobre Clarus parece un documento oficial, pero es una elaboradísima broma interna llena de detalles divertidos. Aun así, fue distribuida por Apple entre desarrolladores y ayudó a convertir a Clarus en la mascota del soporte técnico.

La vaca-perro sale del Macintosh

Desde entonces, lo que había empezado como un pequeño dibujo dentro de una tipografía se convirtió poco a poco en una broma interna conocida por desarrolladores, ingenieros y aficionados al Macintosh. Pasó a ser la nueva mascota.

Su imagen empezó a aparecer en chapas, camisetas, alfombrillas, discos para desarrolladores, demostraciones de QuickTime e incluso en el jardín de iconos de la antigua sede de Apple. Era una muestra de la cultura juguetona que rodeó al primer Macintosh, la misma que convirtió a un equipo de ingenieros en piratas y a los nombres de ciudades en tipografías llenas de personalidad.

Con el paso de los años, sin embargo, Clarus fue desapareciendo de los sistemas de Apple. Pero todavía hablamos de ella, pues puede que fuera solo un dibujo de píxeles en una ventana de impresión, pero consiguió algo muy especial: recordar al mundo que incluso una herramienta informática "seria y fría" podía tener humanidad y sentido del humor.

En Hanaringo | Antes de Toy Story, Steve Jobs celebró un pequeño Óscar que cambió para siempre el futuro de Pixar