Hace unos meses llegó a Google una función que muchos esperábamos desde hace años: poder cambiar la dirección de correo que usamos en Gmail y en todos los servicios asociados a nuestra cuenta de Google. La novedad está, de momento, solo disponible en las cuentas de Estados Unidos, pero, pendiente de su llegada al resto de países, es un paso muy interesante para poder renovar una cuenta que, probablemente, creamos hace ya bastantes años.
Hasta ahora, solo nos era posible crear alias o direcciones secundarias, pero la dirección principal quedaba fija para siempre. Con esta nueva opción podemos mantener nuestra cuenta y todo su historial intactos, mientras la cambiamos enteramente. Veamos cómo hacer el cambio y qué sucede al hacerlo.
Cómo cambiar nuestra dirección de Gmail
Cambiar la dirección de nuestro correo principal en Gmail es muy simple. Podemos hacerlo desde el navegador de cualquiera de nuestros dispositivos siguiendo estos pasos:
- Abrimos la página de la Cuenta de Google y nos identificamos con nuestra cuenta si el sistema nos lo pide.
- Entramos en el apartado de Información personal.
- Tocamos en Correo electrónico y luego en Correo electrónico de la Cuenta de Google.
- Dentro de ese apartado, seleccionamos Cambiar correo electrónico de la Cuenta de Google.
- Escribimos el nuevo nombre de usuario que queremos utilizar. Aquí Google nos pide una dirección @gmail.com que esté libre y que además cumpla sus reglas de disponibilidad.
- Confirmamos con Cambiar correo y después con Sí, cambiar correo.
- Seguimos las indicaciones que aparecen en pantalla hasta completar el proceso.
Al terminar, la nueva dirección queda establecida como correo principal de la cuenta y la anterior pasa a funcionar como un correo alternativo. Esto significa que no perdemos acceso a nada, pues podemos seguir entrando con cualquiera de las dos cuentas y recibir correos en ambas.
Conviene recordar, eso sí, que Google nos permite cambiar la dirección principal una vez al año y hasta un máximo de tres veces en toda la vida de la cuenta, por lo que es muy buena idea elegir con cuidado y asegurarnos de escribir bien la nueva dirección.
Qué sucede al cambiar nuestra dirección de Gmail
El cambio de correo principal en Gmail es totalmente transparente para todos nuestros datos y servicios. No perderemos ni un solo mensaje, ni nuestros archivos de Google Drive, ni el historial de YouTube o de Fotos, que podemos pasar a iCloud. Toda la información sigue vinculada a la misma cuenta, simplemente bajo la nueva dirección.
La dirección original queda, como hemos dicho, como un alias, lo que nos permite seguir recibiendo los correos que allí entraban. Además, los correos que ahora enviemos desde Gmail pueden salir tanto desde la nueva dirección como desde la original, según lo seleccionemos en el remitente al redactar un mensaje. Por último, si en algún momento queremos revertir el cambio, Google nos permite volver a la dirección anterior fácilmente, siempre que no hayamos superado el límite de modificaciones anuales.
Para quienes llevamos años con Gmail, esta nueva posibilidad es realmente interesante. Nos permite pasar de una dirección que elegimos en nuestros inicios a una que refleje mejor nuestra identidad actual. Poder hacerlo manteniendo todo nuestro historial y evitando la necesidad de crear una cuenta nueva es la mejor parte, pues con ello conservamos nuestra cuenta de siempre, pero, simplemente, con un nuevo nombre.
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